La paradoja del contenido o de la dictadura del SEO

El mejor contenido, o el mejor resultado posible a cualquier búsqueda no siempre está en la primera página de resultados de Google. Tristemente en más del 50% de las ocasiones, contenido no original o de dudosa procedencia sí aparece en los primeros lugares y eso se debe a un problema originado por el mismo creador de la solución: Google, su dictadura del SEO y la horrible paradoja de contenido.

El search engine optimization, SEO, es una práctica necesaria para indexarse adecuadamente en cualquier buscador. Hablaremos de Google porque al final tiene el 80% del mercado mundial de motores de búsqueda y, si bien el tema del SEO ha estado de moda desde el invento de la world wide web, hubo un momento, por ahí entre el 2008 y el 2014 que a todo el mundo, incluso a Google se le olvidó que el SEO existía.

En esas fechas todos apostaron por el contenido, pero no solo por cualquier contenido, sino por calidad y cantidad del mismo. Claro que todos confiábamos en fuerza de las redes sociales para distribuirlo de manera masiva. Lo viví en DÓNDE IR, del tiempo cuando fui editor general de dicha marca. La gente de TI e integración de nuestros productos se moría porque hiciéramos todo al pie de la letra en cuanto al SEO, pero no nos daba la vida con tanto qué hacer, porque hacer buen SEO es una actividad de tiempo completo.

Digo que el problema de la dictadura del SEO tiene su origen en los mismo creadores de la solución porque así fue: para ordenar toda la información, se creó la optimización. Sin embargo, ahora la organización o persona que tenga las mejores prácticas no siempre tiene el mejor contenido y eso provoca la paradoja: supuestamente en la primera página de resultados tiene los mejores resultados, pero en realidad lo que los usuarios obtienen son las mejores prácticas de optimización.

La dictadura en este sentido tiene que ver exclusivamente con la poca transparencia de Google, Yahoo!, o Bing con respecto al funcionamiento de su algoritmo.

¿Cómo hacer buen SEO?

Esta pregunta en su respuesta no es complicada, pero sí en la ejecución. Spoiler Alert: hay profesionales que se dedican a esto y cobran un dineral por enseñar sus tácticas. Mi recomendación: ahórrense los charlatanes y sigan a Neil Patel si les interesa el tema, creo que lo hace bien y no abusa de las buenas prácticas de Google.

Entonces, para hacer buen SEO se necesitan algunas cosas básicas y seguir al pie de la letra lo que Google solicita. Podemos empezar con la palabra clave de alguna entrada, digamos “contenido“, para usar este texto como ejemplo. La palabra que escogimos debe estar en el título, en la URL, en algún encabezado y repetirse al menos tres veces dentro del texto escrito. Si quiero hacerlo mejor, debo usar sinónimos. Y puedo aprovechar ponerlo en bold. Ahora esta de moda ponerlo como en marcatextos, algo así: contenido.

Eso ayuda. Luego, la ULR, o slug creada (el slug es eso que va después del .com/bla-bla-bla) debe tener también la palabra integrada. Si quiero hacerlo mucho mejor, las imágenes deben tener por nombre también la palabra clave. La idea de esto es que cuando las “arañas de Google” recorran la infinita cantidad de páginas indexadas, encuentren la nuestra con suficientes repeticiones y entonces la arroje como mejor resultado.

¿Qué más se puede hacer? Tener un sitio responsivo y adaptativo –que ya casi todos lo tienen dado–, tener certificado de seguridad, entre varios otros.

Según este video de cómo funciona el proceso de indexación en Google, el resultado que recibimos tiene que ver con dos cosas: autoridad y relevancia.

La dictadura del SEO

Aquí, tristemente, empieza la dictadura. La autoridad de una página depende de qué tan importante, relevante y famosa sea. Entonces, tristemente, mi sitio y mi persona, al no ser tan célebre, carezco de autoridad al respecto. Se puede solucionar si mucha gente lo comparte, pero aquí entramos en la paradoja ¿cómo puedo llegar a la primera página si no se me da la oportunidad de compartirlo de manera orgánica, pero masiva?

Ojo con la cuarta definición de dictadura:

En cuanto a la relevancia, eso tiene que ver básicamente con que la página tenga en su metadata las palabras clave incluidas, pero si no soy programador, es más bien complicado lograrlo. Aunque casi todos los proveedores de sitios hoy te permiten ingresar tus propios datos, se requiere de mucha más experiencia que solo agregar aquellas palabras relevantes a la metadata.

Si todos siguiéramos al pie de la letra las indicaciones de Google estoy seguro que todo funcionaría mejor, el problema es que hay quienes tienen más recursos que otros y sus técnicas de posicionamiento caen el límite de lo éticamente cuestionable. Y esto es porque dependen del tráfico para sobrevivir con publicidad. Lo que abre la puerta a otro absurdo, pero lo analizaremos en otro momento: la publicidad programática.

Algunas prácticas, por ejemplo, son aquellas que antes de cada en párrafo ponen en negritas el título y la palabra clave, lo que hace sumamente tedioso leer cada parte. Algo así:

La paradoja del contenido o de la dictadura del SEO

pero en cada párrafo, o antes de cada subtítulo.

Muchos sitios, sobre todo de medios de comunicación, han sabido explotar esta terrible dictadura. ¿Cómo lo hacen? Inyectando –incluso ya con programación– las mejores prácticas de SEO.

El funcionamiento de estas prácticas es medianamente sencillo, pero al final “el poder y dominio excesivo que una cosa (Google) ejerce sobre alguien (los simples mortales)” termina por erradicar las cosas buenas que aparecen en la web y en la promesa de “dar todo por el usuario” la realidad es que dan todo por quien más repita su palabra clave.

La paradoja del contenido

Una paradoja se define como es una aparente contradicción de la lógica y el SEO nos ha llevado a eso. Esta es la paradoja del buen contenido en la web en pleno Siglo XXI

Pongamos un ejemplo. Una persona como tú, o como yo, escribe sobre algo importante o relevante en su blog o página. Esto resulta medianamente atractivo, sin embargo es muy difícil que llegue a la primera página de Google porque carece de autoridad y relevancia.

No importa que tan buenas prácticas de SEO tengamos, somos pequeños contra las plataformas medianas o incluso contra los gurús digitales por la dictadura de la autoridad y relevancia.

Pero ¿qué pasa si lo retoma un medio grande? Incluso podría aparecer en las tendencias de Google porque un medio o sitio tiene autoridad y relevancia.

Quiero aclarar algo, los medios grandes no retoman, lo que sí hacen es fusilar, luego revolcar parafrasear y medio reescribir contenidos.

Los monstruos del tráfico copian, rapiñan y hurtan notas, videos y demás ideas por la poca capacidad de generar muchos contenidos originales. Es más, algunos medios de tamaño mediano son víctimas de esta misma práctica. Y todos todos hemos caído en esto. Lamentablemente.

Se cree que los mejores resultados de búsqueda están la primera página de Google –porque esa es la promesa de Google– y por extensión consideramos que ese también es el mejor contenido. La lógica dice que si hacemos buen SEO, es que es buen contenido, pero muchas veces el buen contenido es robado, de sitios que no tienen autoridad suficiente (según el señor G) tomado sin autorización y “curado”

Autostudy in progress

Es sencillo caer en esta paradoja: buscar tendencias crecientes en Google o trends en redes, curar el contenido original, agregar todas y cada una de las prácticas SEO, y difundirlo. Por supuesto esa diseminación tiene un fortísimo brazo social que muchas veces también carece de las mejores prácticas.

70% de los resultados ofrecidos en la primera página de Google, el contenido está “curado” del original. Esto implica cambiar 30% del contenido original para hacerlo “propio” con el fin de subirlo a un sitio con buen SEO pero autoridad suficiente.

Autostudy in progress.

Otros que lo han hecho son los gurús y pseudogurús y les ha resultado de positivo. Claro que queremos estar en primer lugar ¿pero a qué costo y pasando sobre quién? Hay algunos gurús digitales en temas marketing y publicidad online que literal han hecho copy-paste de definiciones de Wikipedia o de otras páginas y eso es lo consideramos “buen contenido”.

Les recomiendo que a partir de ahora le den una oportunidad a la segunda, o incluso tercera página de resultados. Sugiero que si ven muchas veces la misma frase, busquen otro vínculo porque significa que necesitan mucho tráfico y en realidad les importa poco el contenido.

La paradoja quizá pueda ser resuelta por Bert, pero aún es pronto. Mientras, aquí estamos, entonces compartan mucho, para que gane autoridad.