¿Por qué sí estudiar comunicación?

Por varios años he leído y visto publicados muchos rankings que dicen cuáles son las carreras que te dejarán más dinero si las estudias y con cuales te morirás de hambre. La fuente normalmente es el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y siempre con un buen análisis para sustentarlo.

Lamentablemente, la comunicación, el periodismo o cualquier cosa relacionada con medios, siempre están en el segundo rubro y aunque sus estadísticas lo respaldan, puedo garantizar que aunque no se harán ricos, no se morirán de hambre.

Estudiar comunicación tiene sus riesgos, pero también ser contador, médico o arqueólogo. Todos estamos expuesto a un Covid, a una recesión, o crisis que haga que se acaben las plazas, pero aunque no lo parezca podemos generar mucho valor y es donde tenemos que enfatizar el estudiar esto a lo que nos dedicamos.

¿Qué dice el IMCO?

En Compara Carreras 2019, el Instituto indica que estudiar cualquier cosa relacionada con la Comunicación tiene un alto riesgo y un rendimiento bajo, estudiando en en una universidad privada. Esto se traduce en que hay poca chamba y poco sueldo. El estudio dice que en promedio ganarás poco menos de nueve mil pesos, y que tardarás como 57 meses (o cinco años), en recuperar tu inversión. De las públicas mejor ni hablamos según los datos del estudio.

Un año antes, en las carreras peor pagadas del 2018, comunicación y periodismo estaban en lugar 27 de las peores con un ingreso de $10,406 pesos. En un año el sueldo bajó 800 pesos.

Por último, y por supuesto que no menos importante, está la tasa de informalidad en el sector, que llega casi al 30%: básicamente hay mucho freelance lo que no precisamente es algo malo.

Sin embargo, con esos datos, y esos números, me atrevo a decir que vale la pena estudiar comunicación y que no se van a morir de hambre. Aquí les cuento

1. Porque puedes hacer de todo

Un comunicador puede dedicarse a los medios, a la investigación y academia, a las relaciones públicas, o publicidad. Podemos ser fotógrafos, productores audiovisuales, estar en la radio y hacer podcasts, participar en el cine, en marketing, en la moda, en recursos humanos, comunicación interna y externa. Hacerla de voceros, de analistas de datos, y gestionar contenidos. Hay community managers, hay estrategas digitales, tenemos emprendedores con e-commerce, o nos dedicamos a las ventas, damos consultorías y les enseñamos a los demás la importancia de lo digital.

En mis tiempos estaba de moda decir que debías especializarte en una cosa y ser el mejor en el rubro. Hoy en día, con el universo tan cambiante, necesitas tener un repertorio de habilidades que te permitan adaptarte. Estudiar comunicación te da eso, adaptabilidad, porque tienes que leer, escribir, conceptualizar, diseñar, pensar e innovar. Porque esto lo aprendes en la carrera.

Antes había publirrelacionistas, publicistas, mercadólogos, periodistas y escritores. Hoy tenemos agencias de comunicación que ofrecen todo eso junto y está bien porque estamos evolucionando.

2. Estudiar comunicación genera valor

Si estudiaste comunicación sabes identificar ideas, tienes idea de cómo sacar un foto decente, y hasta de cómo grabar un video. Tener una base de comunicación te permite además saber cuál es el mensaje adecuado. También sabrás quien es tu audiencia y hasta tendrás todas las herramientas para persuadir por la ejecución de una idea.

Si estudias comunicación crearás contenidos de valor, aprenderás a separar las noticias falsas de las reales y tendrás el honor de informar a la gente sobre lo que sí vale la pena.

¿Qué es valor? Son las cualidades por las que algo es apreciado, pero también es la significación, la importancia que algo recibe. Un buen comunicador sabe darle la importancia a lo que merece en medida y efecto justo.

Nuestro contexto actual exige de personas que sepan liderar la conversación, cambiar el discurso y empujar por la innovación. Hoy más que nunca se necesita gente que aporte al mundo y los estudiantes de comunicación tienen esa facilidad de tomar partes, insights e ideas de cualquier parte para ofrecer algo nuevo, único, divertido y trascendente.

Los comunicadores siempre tenemos algo que aportar. Un comunicador, en un mundo de financieros, por ejemplo, puede ofrecer enfoques disruptivos o alternativos a la realidad conocida.

3. Estudia comunicación porque en serio no hay nada más divertido

“Antes los comunicadores hacían los anuncios, ahora son cineastas”, dijo la directora de una licenciatura en cine en un evento público. Bueno, sí, es probable que tenga razón, pero lo que no se ha dado cuenta es que ahora los comunicólogos hacemos las películas, y nos metemos a la médula del marketing, y gestionamos cuestiones políticas, y puedo seguir con una larguísima lista de ‘Ys”.

Estudiar comunicación es ameno y divertido. Claro que puede ser cansado e irritante por los comentarios y faltas de ortografía que encuentran los demás en tus contenidos, pero planear, pensar, aterrizar ideas es algo que nadie más puede hacer con la misma facilidad. Imaginar reacciones, anticiparse a las respuestas, analizar todo el contexto y responder bien a un crisis.

Es divertido podemos acompañar a las personas en cualquier momento su día sin que se den cuenta.

Estudiar comunicación es bueno porque tu trabajo siempre estará enfocado en construir, dialogar, y tu labor será siempre la de conectar con el mundo.

Olvídate de lo que diga el IMCO y haz lo que quieras porque sí hay chamba, hay mucha de hecho, y te va a ir bien.